OPTIMIZACIÓN DE ENERGÍA

Una instalación, además de cubrir las demandas de higiene y confort del usuario, debe ser energéticamente eficaz.


Optimizar el funcionamiento de las instalaciones para minimizar los costes de explotación y aumentar su rendimiento, se hace cada vez más necesario, tanto desde las exigencias legislativas cómo desde nuestro propio compromiso medioambiental.


Sistemas electrónicos para el control de los parámetros termodinámicos, acústicos e higiénicos, nos llevarán directamente a una mejora de la calidad de habitabilidad, un menor coste de utilización y mantenimiento, y finalmente, una reducción en las emisiones de contaminantes a nuestra atmósfera.